Cómo cuidar tu piel en el desierto

El clima desértico requiere hidratación constante, protección solar intensa y productos que retengan la humedad sin obstruir los poros.

  1. Limpieza suave. Usa un limpiador cremoso o con aceite que no elimine los aceites naturales. El agua muy caliente empeora la sequedad, así que usa agua tibia. Limpia solo por la noche si tu piel está muy seca.
  2. Hidratación inmediata. Aplica suero hidratante sobre piel húmeda, seguido de crema con ceramidas o ácido hialurónico. La clave es aplicar productos mientras la piel aún tiene humedad del agua. No esperes a que se seque completamente.
  3. Protección solar reforzada. SPF 50 mínimo, reaplicado cada 2 horas sin excepción. El sol del desierto es más intenso por la altitud y falta de humedad atmosférica. Usa protectores físicos con zinc cuando sea posible.
  4. Hidratación nocturna intensiva. Por la noche, aplica una capa gruesa de crema reparadora o aceite facial. El aire seco del desierto absorbe humedad de tu piel mientras duermes, así que necesitas crear una barrera protectora.