Cómo cuidar tu piel en la piscina
Aplica protector solar resistente al agua cada dos horas, mantén la piel hidratada y enjuágate inmediatamente después de nadar.
- Prepara la piel antes de entrar. Aplica protector solar SPF 30 mínimo en toda la piel expuesta 30 minutos antes de salir. Elige fórmulas resistentes al agua pero no te confíes: ningún protector es completamente a prueba de agua. Hidrata bien la piel seca antes del protector para crear una barrera adicional.
- Reaplicación constante. Vuelve a aplicar protector cada dos horas sin excepción, y inmediatamente después de nadar o secarte con toalla. El agua y la fricción eliminan hasta el 85% del producto. Lleva contigo un spray solar para retoques rápidos en zonas como hombros y nariz.
- Enjuague inmediato post-piscina. Ducha con agua tibia inmediatamente después de salir para eliminar el cloro antes de que irrite tu piel. No uses agua muy caliente porque reseca más. El cloro altera el pH natural de la piel y puede causar sequedad extrema si se queda mucho tiempo.
- Hidratación profunda. Aplica crema hidratante en piel húmeda para sellar la humedad. Busca ingredientes como ceramidas o ácido hialurónico que reponen la barrera cutánea. La piel mojada absorbe mejor los hidratantes que la piel completamente seca.