Cómo cuidar la piel durante sesiones de sauna

Limpia tu piel antes de entrar, mantente hidratada por dentro y por fuera, y aplica hidratación inmediatamente después.

La sauna es como un reset para tu piel, pero solo si no la maltratas en el proceso.

  1. Limpia antes de entrar. Dúchate con agua tibia y un limpiador suave para eliminar maquillaje, productos y impurezas. La piel limpia responde mejor al calor y permite que los poros se abran correctamente.
  2. Hidrátate por dentro. Bebe agua antes, durante y después de la sesión. La deshidratación afecta directamente la elasticidad de la piel y puede provocar irritación.
  3. Protege las zonas sensibles. Evita productos con fragancias o ácidos antes de entrar. El calor puede intensificar las reacciones y causar sensibilidad innecesaria.
  4. Enfría gradualmente. Termina con agua tibia, no fría. Los cambios bruscos de temperatura pueden provocar enrojecimiento y romper capilares.
  5. Hidrata inmediatamente. Aplica una crema hidratante mientras la piel aún está ligeramente húmeda. Este es el momento cuando tu piel absorbe mejor los productos.