Cómo calmar la piel quemada por el sol
Enfría, hidrata y protege la piel dañada con compresas frías, aloe vera y mucha agua.
La mejor cura para las quemaduras solares es no tenerlas: el protector solar no es negociable, punto.
- Enfría inmediatamente. Aplica compresas frías con agua o leche fría durante 15-20 minutos varias veces al día. El frío reduce la inflamación y alivia el ardor instantáneamente.
- Hidrata desde dentro. Bebe agua constantemente durante los próximos días. La quemadura solar deshidrata profundamente y tu piel necesita humedad desde el interior para regenerarse.
- Aplica aloe vera puro. Usa gel de aloe vera frío directamente de la nevera. Aplícalo generosamente sin frotar, solo presiona suavemente sobre la piel.
- Hidrata con ingredientes simples. Usa una crema hidratante sin fragancia mientras la piel esté húmeda. Los ingredientes como ceramidas o ácido hialurónico ayudan a retener la humedad.
- Protege mientras sana. Evita el sol completamente hasta que desaparezca el enrojecimiento. Si debes salir, cubre la zona con ropa suelta.