Cómo calmar la piel quemada por el sol

Enfría, hidrata y protege la piel dañada con compresas frías, aloe vera y mucha agua.

La mejor cura para las quemaduras solares es no tenerlas: el protector solar no es negociable, punto.

  1. Enfría inmediatamente. Aplica compresas frías con agua o leche fría durante 15-20 minutos varias veces al día. El frío reduce la inflamación y alivia el ardor instantáneamente.
  2. Hidrata desde dentro. Bebe agua constantemente durante los próximos días. La quemadura solar deshidrata profundamente y tu piel necesita humedad desde el interior para regenerarse.
  3. Aplica aloe vera puro. Usa gel de aloe vera frío directamente de la nevera. Aplícalo generosamente sin frotar, solo presiona suavemente sobre la piel.
  4. Hidrata con ingredientes simples. Usa una crema hidratante sin fragancia mientras la piel esté húmeda. Los ingredientes como ceramidas o ácido hialurónico ayudan a retener la humedad.
  5. Protege mientras sana. Evita el sol completamente hasta que desaparezca el enrojecimiento. Si debes salir, cubre la zona con ropa suelta.