Cómo preparar sales de baño caseras

Mezcla sal gruesa con aceites esenciales y bicarbonato para crear sales de baño que suavicen la piel y relajen los músculos.

  1. Elige tu base de sal. Usa sal marina gruesa o sal de Epsom como base principal. La sal marina exfolia suavemente, mientras que la sal de Epsom relaja los músculos tensos.
  2. Añade bicarbonato de sodio. Mezcla una parte de bicarbonato por cada tres partes de sal. El bicarbonato suaviza el agua y calma la piel irritada.
  3. Incorpora los aceites esenciales. Añade 10-15 gotas de aceite esencial por cada taza de mezcla de sales. Mezcla bien para distribuir uniformemente el aroma.
  4. Agrega color si deseas. Unas gotas de colorante alimentario crean tonos sutiles. Mezcla completamente para evitar manchas en la bañera.
  5. Almacena correctamente. Guarda en frascos herméticos de vidrio en lugar seco. Las sales caseras duran hasta seis meses sin perder propiedades.