Limpiador casero de avena para pieles sensibles
Mezcla avena molida con agua tibia hasta formar una pasta suave que limpia sin irritar.
- Prepara la avena. Muele media taza de avena natural hasta obtener un polvo fino en una licuadora o procesador. La textura debe ser como harina, sin grumos que puedan raspar la piel.
- Forma la pasta. Mezcla dos cucharadas de avena molida con agua tibia de a poco hasta crear una pasta cremosa. Debe tener consistencia de yogur espeso para que se adhiera a la piel sin escurrirse.
- Aplica con suavidad. Masajea la pasta en el rostro húmedo con movimientos circulares muy suaves durante 30 segundos. Evita el área de los ojos y no frotes fuerte.
- Enjuaga completamente. Retira con agua tibia asegurándote de que no queden residuos de avena. Termina con agua fría para cerrar los poros y seca dando toques suaves.