Cuidado del cuello y escote: la extensión olvidada de tu rostro

El cuello y escote necesitan la misma rutina que tu cara: limpieza suave, hidratación y protección solar diaria.

  1. Limpieza ascendente. Usa el mismo limpiador de tu rostro con movimientos suaves desde el escote hacia arriba. La piel aquí es más delgada que la cara, así que menos presión.
  2. Hidratación en capas. Aplica tu sérum y crema facial extendiendo hasta el escote. Si tienes cuello graso, usa productos más ligeros. La consistencia importa más que ingredientes especiales.
  3. Protección solar obligatoria. El SPF es innegociable aquí. Esta zona recibe sol directo y envejece rápido. Reaplica igual que en la cara.
  4. Movimientos correctos. Siempre hacia arriba y hacia afuera. Desde el centro del escote hacia los hombros, del cuello hacia la mandíbula. Respeta la gravedad o ayúdala.