Cómo incorporar miel en tu rutina de cuidado facial
La miel actúa como humectante natural y limpiador suave que puedes usar directamente sobre la piel limpia 2-3 veces por semana.
- Prepara tu piel. Limpia tu rostro con tu limpiador habitual y sécalo suavemente. La miel se adhiere mejor a la piel ligeramente húmeda, así que deja un poco de humedad residual.
- Aplica la miel cruda. Usa miel cruda sin procesar, preferiblemente manuka o de flores silvestres. Aplica una capa delgada con las yemas de los dedos, evitando el contorno de los ojos.
- Deja actuar. Mantén la miel sobre tu piel entre 10 y 20 minutos. Puedes hacer movimientos circulares suaves para exfoliar levemente durante los últimos minutos.
- Retira con agua tibia. Enjuaga con agua tibia hasta eliminar completamente los residuos. Termina con tu humectante habitual para sellar la hidratación que proporcionó la miel.