Cómo usar ácido láctico sin irritar tu piel
Empieza con una concentración baja dos veces por semana en piel limpia y seca, siempre de noche y con protector solar al día siguiente.
El ácido láctico es el exfoliante más amable, pero la paciencia sigue siendo no negociable—tu piel no entiende de prisas.
- Prepara la piel. Limpia tu rostro completamente y espera que se seque por completo. La piel húmeda intensifica la penetración del ácido y puede causar irritación innecesaria.
- Aplica una gota del tamaño de un guisante. Extiende el ácido láctico uniformemente evitando el contorno de ojos y labios. Menos es más cuando empiezas.
- Espera y observa. Deja actuar sin aplicar nada más encima durante 20-30 minutos. Tu piel puede sentirse ligeramente tirante, pero no debe arder intensamente.
- Hidrata después. Aplica tu crema hidratante habitual para restaurar la barrera cutánea. El ácido láctico puede resecar temporalmente la piel.
- Protege al día siguiente. Usa protector solar religiosamente. Los ácidos aumentan la sensibilidad al sol durante varios días después de la aplicación.