Cómo usar ácido láctico sin irritar tu piel

Empieza con una concentración baja dos veces por semana en piel limpia y seca, siempre de noche y con protector solar al día siguiente.

El ácido láctico es el exfoliante más amable, pero la paciencia sigue siendo no negociable—tu piel no entiende de prisas.

  1. Prepara la piel. Limpia tu rostro completamente y espera que se seque por completo. La piel húmeda intensifica la penetración del ácido y puede causar irritación innecesaria.
  2. Aplica una gota del tamaño de un guisante. Extiende el ácido láctico uniformemente evitando el contorno de ojos y labios. Menos es más cuando empiezas.
  3. Espera y observa. Deja actuar sin aplicar nada más encima durante 20-30 minutos. Tu piel puede sentirse ligeramente tirante, pero no debe arder intensamente.
  4. Hidrata después. Aplica tu crema hidratante habitual para restaurar la barrera cutánea. El ácido láctico puede resecar temporalmente la piel.
  5. Protege al día siguiente. Usa protector solar religiosamente. Los ácidos aumentan la sensibilidad al sol durante varios días después de la aplicación.