Cómo usar ácido mandélico: guía para principiantes

El ácido mandélico es el exfoliante químico más suave, perfecto para empezar con una frecuencia de dos veces por semana en las noches.

El mandélico es para quienes quieren resultados sin drama: menos agresivo que el glicólico, más efectivo que esperar a que la piel se renueve sola.

  1. Empieza despacio. Úsalo solo dos veces por semana durante las primeras dos semanas, siempre en tu rutina nocturna. Tu piel necesita tiempo para acostumbrarse a cualquier exfoliante químico, y el mandélico, aunque suave, no es excepción.
  2. Aplica sobre piel limpia y seca. Después de limpiar tu rostro, espera que esté completamente seco antes de aplicar el ácido mandélico. La piel húmeda puede aumentar la penetración y causar irritación innecesaria.
  3. Usa una cantidad mínima. Con unas gotas es suficiente para todo el rostro. Extiende con movimientos suaves, evitando el contorno de ojos y labios donde la piel es más delicada.
  4. Hidrata después. Espera 10-15 minutos y aplica tu crema hidratante habitual. El ácido puede resecar temporalmente, así que la hidratación es clave para mantener la barrera cutánea intacta.
  5. Protección solar obligatoria. Los exfoliantes químicos aumentan la sensibilidad al sol. Usa SPF 30 como mínimo todos los días, incluso si no sales de casa.