Cómo incluir niacinamida en tu rutina de cuidado facial

Aplica niacinamida después de limpiar y antes de hidratante, empezando con concentraciones bajas para evitar irritación.

La niacinamida es el ingrediente más diplomático de tu rutina: se lleva bien con todo y funciona sin drama, perfecto para quien no tiene tiempo para complicaciones.

  1. Empieza con concentraciones bajas. Busca productos con 5% de niacinamida como máximo al inicio. Tu piel necesita tiempo para adaptarse sin enrojecer ni picar. Después de dos semanas puedes subir al 10% si lo deseas.
  2. Úsala después de limpiar. La niacinamida va sobre la piel limpia, antes del hidratante. Si usas tónico, aplica la niacinamida después. Los sueros son la presentación más común y efectiva.
  3. Aplica mañana y noche. A diferencia de otros activos, la niacinamida se puede usar dos veces al día sin problema. No causa fotosensibilidad, así que es perfecta para la rutina matutina bajo el protector solar.
  4. Evita mezclar con vitamina C. Aunque no es tóxico, puede reducir la efectividad de ambos ingredientes. Usa vitamina C por la mañana y niacinamida por la noche, o alterna días.