Cómo incluir niacinamida en tu rutina de cuidado facial
Aplica niacinamida después de limpiar y antes de hidratante, empezando con concentraciones bajas para evitar irritación.
La niacinamida es el ingrediente más diplomático de tu rutina: se lleva bien con todo y funciona sin drama, perfecto para quien no tiene tiempo para complicaciones.
- Empieza con concentraciones bajas. Busca productos con 5% de niacinamida como máximo al inicio. Tu piel necesita tiempo para adaptarse sin enrojecer ni picar. Después de dos semanas puedes subir al 10% si lo deseas.
- Úsala después de limpiar. La niacinamida va sobre la piel limpia, antes del hidratante. Si usas tónico, aplica la niacinamida después. Los sueros son la presentación más común y efectiva.
- Aplica mañana y noche. A diferencia de otros activos, la niacinamida se puede usar dos veces al día sin problema. No causa fotosensibilidad, así que es perfecta para la rutina matutina bajo el protector solar.
- Evita mezclar con vitamina C. Aunque no es tóxico, puede reducir la efectividad de ambos ingredientes. Usa vitamina C por la mañana y niacinamida por la noche, o alterna días.