Cómo usar manteca de karité en el rostro

Aplica una pequeña cantidad de manteca de karité pura sobre la piel ligeramente húmeda después de la limpieza, masajeando hasta absorción completa.

La manteca de karité es el moisturizer que tu abuela habría usado si hubiera tenido acceso: simple, efectivo, sin teatro.

  1. Elige karité puro. Busca manteca de karité sin procesar, de color marfil o amarillento. Los productos blancos suelen estar refinados y pierden propiedades nutritivas.
  2. Prepara la piel. Limpia el rostro normalmente y aplica un tónico si lo usas habitualmente. La piel debe estar limpia pero no completamente seca.
  3. Calienta entre las manos. Toma una cantidad del tamaño de un guisante y frótala entre las palmas. La manteca se derrite con el calor corporal y se extiende mejor.
  4. Aplica con movimientos ascendentes. Masajea desde el centro del rostro hacia fuera, evitando el contorno de ojos. Presiona suavemente para favorecer la absorción sin arrastrar la piel.
  5. Deja actuar. Permite que se absorba completamente antes de aplicar otros productos. En pieles grasas, úsala solo por las noches.