Preparación de piel luminosa en 24 horas
Una rutina estratégica de hidratación profunda, exfoliación suave y cuidados específicos que transforma tu piel en un día.
- Limpieza profunda sin agredir. Usa un limpiador oleoso seguido de uno gel para eliminar impurezas sin resecar. La doble limpieza prepara la piel para absorber mejor los tratamientos posteriores.
- Exfoliación estratégica. Aplica un exfoliante químico suave con AHA o BHA la noche anterior. Evita productos físicos que puedan irritar; necesitas luminosidad, no enrojecimiento.
- Hidratación en capas. Sérum con ácido hialurónico, seguido de una crema hidratante rica. La piel hidratada refleja mejor la luz y se ve naturalmente radiante.
- Mascarilla nocturna intensiva. Una mascarilla hidratante o nutritiva durante toda la noche. Tu piel se repara mientras duermes, así que dale los ingredientes que necesita.
- Rutina matutina luminosa. Limpieza suave, sérum con vitamina C, hidratante y protector solar. La vitamina C potencia la luminosidad natural que creaste durante la noche.
- Base perfecta pre-maquillaje. Primer hidratante o aceite facial en cantidad mínima. Crea una superficie lisa que hace que cualquier base luzca como segunda piel.