Cómo preparar la piel la noche anterior
Limpia profundamente, exfolia suavemente, hidrata generosamente y duerme sobre una funda de seda.
- Limpieza doble. Primero desmaquilla con aceite o bálsamo, después limpia con tu producto habitual. La piel necesita estar completamente libre de residuos para absorber los tratamientos nocturnos.
- Exfoliación suave. Usa un exfoliante químico suave o enzimático, nunca físico. Los ácidos trabajan toda la noche para afinar la textura y dar luminosidad. Si tu piel es sensible, solo agua micelar extra.
- Hidratación intensiva. Aplica sérum hidratante seguido de una crema más densa de lo habitual. La piel se repara mientras duermes, necesita toda la humedad posible para verse tersa al despertar.
- Protección nocturna. Duerme sobre una funda de almohada de seda o satén para evitar marcas y fricciones. Mantén la habitación fresca y usa un humidificador si el ambiente está seco.