Cómo crear una rutina nocturna de cuidado facial
Una rutina nocturna efectiva se basa en tres pasos: limpiar profundamente, tratar la piel con activos y sellar con hidratación.
Una buena rutina nocturna es como un buen traje: parece simple pero cada elemento tiene su propósito específico.
- Limpieza profunda. Comienza con un desmaquillante si usas maquillaje, seguido de un limpiador suave que respete el pH de tu piel. La noche es el momento de eliminar toda la suciedad acumulada del día sin prisa.
- Aplicación de activos. Es el momento de usar ingredientes como retinol, ácido hialurónico o niacinamida. Aplica de menor a mayor densidad y deja que cada producto se absorba antes del siguiente. La piel se regenera mientras duermes.
- Hidratación nocturna. Termina con una crema más rica que la de día, ya que no necesitas protección solar pero sí nutrición intensa. Tu piel aprovechará estas horas de descanso para repararse.