Rutina de luminosidad para cámara

La clave está en crear capas de humedad y luz estratégicamente colocadas antes del maquillaje.

  1. Base hidratante intensa. Aplica un suero hidratante seguido de una crema facial con acabado luminoso. La piel debe sentirse jugosa pero no pegajosa. Deja que se absorba completamente antes del siguiente paso.
  2. Primer iluminador. Usa un primer con partículas reflectantes en toda la cara, concentrándote en el centro del rostro. Esto creará la base para que la luz rebote naturalmente ante las cámaras.
  3. Base ligera y estratégica. Aplica base solo donde la necesites, mezclándola con una gota de aceite facial para mantener la luminosidad. La cobertura debe ser invisible pero uniforme.
  4. Iluminador facial dirigido. Coloca iluminador en crema en pómulos, puente nasal, arco de cupido y mentón. Difumina hacia el exterior para un efecto natural que captará la luz de cualquier ángulo.
  5. Fijación translúcida. Sella solo la zona T con polvo translúcido aplicado con brocha suave. El resto del rostro debe mantener su acabado húmedo para reflejar luz.