Rutina de recuperación después del sol
Enfría, hidrata intensamente y repara con productos calmantes las primeras 24 horas después de la exposición solar.
- Enfriamiento inmediato. Toma una ducha tibia (no fría) para bajar la temperatura de la piel sin provocar shock térmico. Aplica compresas de agua fresca en las zonas más expuestas durante 10-15 minutos para reducir la inflamación.
- Hidratación intensiva. Aplica una crema hidratante espesa o gel de aloe vera puro sobre la piel aún húmeda para sellar la humedad. Repite cada 2-3 horas las primeras 24 horas para mantener la barrera cutánea reparada.
- Nutrición desde adentro. Bebe agua constantemente para rehidratar desde el interior y consume alimentos ricos en antioxidantes. Evita productos con alcohol, fragancias o ácidos que puedan irritar la piel sensibilizada.
- Protección nocturna. Antes de dormir, aplica una mascarilla hidratante o aceite reparador suave. Duerme con ropa de algodón holgada y mantén la habitación fresca para facilitar la recuperación nocturna.