Cómo proteger tu piel de la luz azul

La luz azul de pantallas puede acelerar el envejecimiento, pero con antioxidantes tópicos y protector solar diario puedes minimizar su impacto.

La luz azul es real pero no es el apocalipsis que las marcas quieren venderte—tu rutina básica de antioxidantes y SPF ya te tiene cubierta.

  1. Aplica antioxidantes por la mañana. Usa un suero con vitamina C, niacinamida o ácido ferúlico antes del protector solar. Los antioxidantes neutralizan los radicales libres que genera la exposición a luz azul. Una gota es suficiente para todo el rostro.
  2. No omitas el protector solar en casa. Aunque estés en interiores, usa SPF 30 mínimo todos los días. La luz azul penetra por las ventanas y las pantallas emiten radiación similar. Reaplica cada 4 horas si trabajas frente a pantallas.
  3. Ajusta la configuración de tus pantallas. Activa el modo nocturno o filtro de luz azul en todos tus dispositivos después de las 6 PM. Reduce el brillo al máximo que te permita trabajar cómodamente durante el día.
  4. Mantén distancia de las pantallas. Colócate a un brazo de distancia de tu computadora y sostén el teléfono a 30 cm mínimo de tu cara. La intensidad de la luz azul disminuye exponencialmente con la distancia.