Mapeo facial para entender tus granitos

Divide tu cara en zonas y observa dónde aparecen los brotes para ajustar tu rutina según cada área.

  1. Divide tu rostro en zonas. Mentalmente separa tu cara en seis áreas: frente, mejillas, barbilla, nariz, zona T y contorno de la mandíbula. Cada zona tiene características diferentes de grasa y poros.
  2. Observa los patrones durante dos semanas. Anota dónde aparecen nuevos granitos cada día. Los brotes constantes en la misma zona indican que esa área necesita atención específica.
  3. Adapta tu limpieza por zonas. Usa productos más suaves en mejillas secas y tratamientos específicos para grasa en la zona T. La barbilla suele necesitar exfoliación más frecuente.
  4. Ajusta la frecuencia de productos activos. Aplica ácidos o retinoides solo donde los necesites. La frente puede tolerar uso diario mientras que las mejillas quizás solo dos veces por semana.