Mapeo facial para entender tus granitos
Divide tu cara en zonas y observa dónde aparecen los brotes para ajustar tu rutina según cada área.
- Divide tu rostro en zonas. Mentalmente separa tu cara en seis áreas: frente, mejillas, barbilla, nariz, zona T y contorno de la mandíbula. Cada zona tiene características diferentes de grasa y poros.
- Observa los patrones durante dos semanas. Anota dónde aparecen nuevos granitos cada día. Los brotes constantes en la misma zona indican que esa área necesita atención específica.
- Adapta tu limpieza por zonas. Usa productos más suaves en mejillas secas y tratamientos específicos para grasa en la zona T. La barbilla suele necesitar exfoliación más frecuente.
- Ajusta la frecuencia de productos activos. Aplica ácidos o retinoides solo donde los necesites. La frente puede tolerar uso diario mientras que las mejillas quizás solo dos veces por semana.