Cómo desmaquillarte por completo sin dejar rastro
Usa un limpiador oleoso primero para descomponer el maquillaje, luego un limpiador base agua para eliminar residuos.
La doble limpieza no es tendencia coreana, es física básica: lo similar disuelve lo similar, por eso necesitas aceite primero.
- Empieza con las manos limpias. Lávate las manos antes de tocar tu cara. Parece obvio pero es el paso que más se salta y contamina todo el proceso.
- Desmaquilla los ojos primero. Usa un desmaquillante específico para ojos o aceite. Presiona suavemente sobre las pestañas durante 10 segundos antes de arrastrar hacia abajo. Los movimientos bruscos rompen las pestañas.
- Aplica limpiador oleoso en rostro seco. Masajea aceite limpiador o bálsamo por toda la cara durante 30 segundos. El aceite disuelve hasta el maquillaje más resistente sin frotar como salvaje.
- Emulsiona con agua tibia. Añade agua poco a poco mientras masajeas para crear una emulsión lechosa. Esto arrastra el maquillaje disuelto lejos de tu piel.
- Segunda limpieza con gel o espuma. Usa tu limpiador habitual para eliminar cualquier residuo oleoso. Esta doble limpieza asegura que no quede nada enterrado en los poros.
- Revisa con un algodón. Pasa un disco de algodón con tónico por tu cara. Si sale sucio, repite el proceso. Si sale limpio, misión cumplida.