Cómo usar un rodillo de hielo para el rostro

Pasa el rodillo de hielo sobre la piel limpia con movimientos ascendentes durante 5-10 minutos para reducir hinchazón y activar la circulación.

Es el equivalente a un espresso para tu cara: efectivo, rápido, y te hace sentir como si tuvieras todo bajo control antes de las 8 AM.

  1. Prepara la piel. Limpia el rostro completamente y sécalo con toques suaves. La piel debe estar libre de productos para que el frío actúe directamente sobre los poros y la circulación.
  2. Enfría el rodillo. Guarda el rodillo en el congelador al menos 2 horas antes de usar. El metal debe estar lo suficientemente frío para crear una sensación intensa pero tolerable al contacto con la piel.
  3. Aplica con técnica. Rueda desde el centro del rostro hacia afuera con movimientos ascendentes: frente hacia sienes, mejillas hacia orejas, mentón hacia mandíbula. Mantén presión ligera y movimiento constante para evitar daño por frío extremo.
  4. Finaliza correctamente. Limpia el rodillo con alcohol y aplica tu humectante habitual inmediatamente. La piel estará más receptiva a los productos después del tratamiento de frío.