Cómo usar una esponja konjac para limpiar tu piel
Remoja la esponja konjac en agua tibia hasta que se ablande completamente, luego masajea tu rostro con movimientos circulares suaves.
Es el método de limpieza más elegante que existe: un solo ingrediente, cero productos químicos, y tu piel queda perfecta sin ningún drama.
- Hidrata la esponja. Sumerge la esponja konjac seca en agua tibia durante 2-3 minutos hasta que se expanda y se sienta suave. Una esponja correctamente hidratada duplica su tamaño y pierde toda rigidez.
- Aplica sobre el rostro húmedo. Con el rostro ligeramente húmedo, presiona suavemente la esponja sobre la piel y realiza movimientos circulares desde el centro hacia afuera. La textura suave de la esponja hidratada exfolia sin causar irritación.
- Enjuaga y conserva. Después del uso, enjuaga la esponja bajo agua corriente exprimiendo suavemente hasta eliminar residuos. Cuélgala en un lugar ventilado para que se seque completamente entre usos.