Cómo hacer un masaje facial en casa

Masajea con movimientos circulares suaves desde el centro del rostro hacia afuera, siempre hacia arriba, usando aceite o sérum para que los dedos se deslicen sin tirar de la piel.

El masaje facial no es milagroso, pero sí es lo más parecido a un reset instantáneo que puedes hacer a tu cara sin salir de casa.

  1. Prepara la piel. Limpia el rostro completamente y aplica unas gotas de aceite facial o sérum. La piel debe estar húmeda para que los dedos se deslicen sin crear fricción.
  2. Masajea la frente. Con las yemas de los dedos, haz movimientos circulares desde el centro de la frente hacia las sienes. Repite este movimiento 5-6 veces con presión suave pero firme.
  3. Trabaja el contorno de ojos. Con el dedo anular, presiona suavemente desde el lagrimal hacia la sien, siguiendo el hueso orbital. Es la zona más delicada, así que usa la mínima presión posible.
  4. Masajea mejillas y pómulos. Desde la nariz, desliza los dedos hacia las orejas siguiendo la línea de los pómulos. Después, haz movimientos circulares en las mejillas, siempre hacia arriba y hacia afuera.
  5. Define la mandíbula. Con los nudillos, presiona desde el mentón hacia las orejas siguiendo la línea de la mandíbula. Este movimiento ayuda a definir el contorno y liberar tensión.
  6. Finaliza en el cuello. Con las palmas, masajea desde la base del cuello hacia la mandíbula con movimientos ascendentes. Incluye los lados del cuello para completar el drenaje.