Rutina de cuidado facial japonesa: el método de las 10 capas

La rutina japonesa se basa en capas ligeras de hidratación aplicadas de menor a mayor densidad para conseguir una piel luminosa y saludable.

La rutina japonesa funciona porque trata la hidratación como arquitectura: cada capa tiene su función y todas se sostienen entre sí para crear algo más fuerte que la suma de sus partes.

  1. Limpieza doble. Retira el maquillaje con un aceite limpiador masajeando suavemente. Después usa un limpiador suave a base de agua para eliminar residuos. Esta doble limpieza es la base de todo.
  2. Tónico hidratante. Aplica un tónico ligero con las manos dando pequeños golpecitos. No uses algodón, absorbe demasiado producto. El tónico prepara la piel para absorber mejor los siguientes pasos.
  3. Esencia facial. La esencia es más concentrada que el tónico pero más ligera que el sérum. Aplica con las palmas presionando suavemente sobre toda la cara. Este paso es clave en la rutina japonesa.
  4. Sérum o ampollas. Elige un sérum específico para tus necesidades. Aplica unas gotas y extiende desde el centro hacia afuera. Deja que se absorba completamente antes del siguiente paso.
  5. Crema hidratante. Usa una crema ligera durante el día y más nutritiva por la noche. Aplica con movimientos ascendentes y no olvides el cuello. Esta capa sella toda la hidratación anterior.
  6. Protección solar (mañana). Termina siempre con protector solar de amplio espectro SPF 30 mínimo. Aplica cantidad generosa y reaplica durante el día. Es el paso más importante para mantener la piel sana.